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Acueducto de Segovia desde la plaza del Azoguejo al atardecer

Rutas

Segovia y La Granja en un día: el acueducto, el palacio y la hora de las fuentes

Redacción Privyde8 min de lectura

Noventa kilómetros desde Madrid, dos rutas posibles y un detalle que decide el día entero: las fuentes de La Granja solo funcionan unos días concretos y a una hora concreta.

Las fuentes de La Granja no están siempre en funcionamiento. Comprobar el calendario antes de organizar la jornada es la diferencia entre haber visto La Granja o no haberla visto.

Casi todo el mundo hace Segovia igual: acueducto, catedral, alcázar, cochinillo, vuelta. Es un buen día y se resuelve en cinco horas. Pero deja fuera lo que probablemente sea lo mejor que hay en cuarenta kilómetros a la redonda, y que está a once minutos de la ciudad: el Real Sitio de La Granja de San Ildefonso.

La razón por la que casi nadie lo incluye no es el desconocimiento. Es la logística: La Granja está a once kilómetros de Segovia, sin conexión cómoda de transporte público, y sus fuentes —que son el motivo por el que uno va— solo funcionan determinados días y a una hora determinada. Quien no lo sabe llega y se encuentra unos jardines preciosos con las fuentes apagadas.

Cómo se llega, y las dos rutas

Son unos noventa kilómetros desde Madrid, y hay dos maneras de hacerlos que no se parecen en nada. Por la AP-6 y la AP-61, atravesando la sierra por el túnel de Guadarrama, es la rápida: una hora, autopista, sin sorpresas. Es la que hay que tomar si el día está tasado o si es invierno.

Por el Puerto de Navacerrada, subiendo por la M-601, es media hora más y es otra cosa: se cruza la Sierra de Guadarrama por encima, a 1.858 metros, con el pinar de Valsaín en la bajada hacia Segovia. En primavera y otoño es una de las carreteras más bonitas que salen de Madrid.

En invierno, sin embargo, el puerto puede estar con nieve o cerrado, y el descenso hacia La Granja se hace de noche a partir de las seis. Es una decisión que conviene tomar mirando el parte, no el calendario.

Por NavacerradaPor la AP-6
Distancia90 km90 km
Tiempo1 h 20 min1 h 10 min
PaisajePuerto a 1.858 mTúnel de Guadarrama
RecomendadoIda, con paradaVuelta, de noche
Mercedes-Benz V300 Atelier en la carretera del puerto de Navacerrada
El puerto de Navacerrada, a 1.858 metros, en la ruta de ida.

Segovia en cuatro horas

El acueducto es lo primero y sigue siendo lo mejor. Ciento sesenta y siete arcos unidos solo por el equilibrio de fuerzas, más de veintiocho metros de altura en la Plaza del Azoguejo, y una particularidad que sigue costando asimilar: no lleva mortero. Bloques de granito de la sierra encajados por su propio peso, en pie desde el siglo I —la fecha exacta se discute porque el acueducto no conserva inscripción legible—, y en uso para abastecer agua a la ciudad hasta hace pocas décadas.

La vista mejor no es desde abajo sino desde la escalera que sube al Postigo, donde se queda a la altura de los arcos.

La catedral, del siglo XVI, es la última gran catedral gótica que se construyó en España, cuando el resto de Europa llevaba décadas en el Renacimiento. La llaman «la Dama de las Catedrales» por la proporción de sus pináculos. Se recorre en cuarenta minutos.

El alcázar está en el extremo opuesto de la ciudad, sobre la roca donde confluyen el Eresma y el Clamores. Es el edificio del que se dice que inspiró castillos de cuento —una atribución que se repite mucho y que conviene tomarse como leyenda— pero que no necesita esa historia: la silueta desde la carretera de Zamarramala, con la ciudad detrás, es una de las imágenes fijas de Castilla.

Entre medias, la judería, la iglesia de San Martín y el paseo por las murallas. La ciudad antigua y el acueducto son, en conjunto, Patrimonio de la Humanidad.

167
Arcos
28 m
De altura
Siglo I
Construcción

Arcos, altura máxima y siglo de construcción. El acueducto no lleva mortero: los bloques de granito se sostienen por su propio peso.

La Granja, y por qué la hora importa

Once kilómetros al sureste, al pie de la sierra, Felipe V mandó construir a principios del siglo XVIII un palacio que quería parecerse a Versalles. Era nieto de Luis XIV y no lo disimulaba. El Palacio Real de La Granja de San Ildefonso merece la visita, con su colección de tapices y sus salones. Pero lo que hay que ver son los jardines.

Son ciento cuarenta y seis hectáreas de trazado francés con veintiséis fuentes monumentales alimentadas enteramente por gravedad, sin una sola bomba. El agua baja desde un estanque en la montaña y la presión la genera el desnivel. Es hidráulica del siglo XVIII funcionando exactamente igual que el día que se inauguró.

Y hay un detalle que explica por qué no basta con presentarse cualquier día: a pleno caudal, el depósito se vaciaría en trece horas. Por eso las fuentes nunca funcionan todas a la vez salvo tres días al año —30 de mayo, 25 de julio y 25 de agosto—. Se diseñaron para encenderse solo cuando el rey se acercaba a ellas.

Y aquí está el detalle que decide el día: las fuentes no están siempre en funcionamiento. Se encienden en fechas señaladas y a una hora concreta, y no todas a la vez —hay un recorrido establecido—. Fuera de esos días y de esa hora, los jardines son un parque histórico precioso con veintiséis esculturas secas.

A pleno caudal, el depósito se vaciaría en trece horas. Por eso las fuentes se diseñaron para encenderse solo cuando el rey se acercaba a ellas.

Fuente de los Baños de Diana en los jardines de La Granja de San Ildefonso
Los Baños de Diana. Funcionan solo unos días concretos del año.

La mesa

Segovia tiene un plato y no lo disimula: el cochinillo asado. Se corta con el borde de un plato, que se rompe después, y es un espectáculo que se ha repetido tantas veces que sigue funcionando.

El gesto tiene fecha y autor. En los años cincuenta, Cándido López se encontró sin utensilios suficientes ante una mesa numerosa y trinchó el cochinillo con un plato para demostrar lo tierno que estaba. Lo que fue una salida de urgencia se convirtió en el ritual que hoy repiten todos los asadores de Castilla.

El Mesón de Cándido sigue en el mismo edificio, a los pies del acueducto, en la plaza del Azoguejo. La casa se inauguró en 1786 y la familia lleva cinco generaciones al frente. Por sus mesas han pasado Juan Carlos I —que refrendó el título de Mesonero Mayor de Castilla—, Sofía Loren, Cary Grant y Salvador Dalí.

También hay judiones de La Granja —de allí, literalmente— y ponche segoviano de postre. Es una comida contundente, y eso tiene una consecuencia práctica evidente sobre la vuelta a Madrid.

Dónde el transporte decide el día

Segovia parece una excursión sencilla y tiene tres problemas logísticos que casi nadie anticipa. El AVE no llega a Segovia. Llega a la estación de Segovia-Guiomar, que está a siete kilómetros del centro, junto al polígono industrial de Hontoria. Quien llega en tren necesita transporte igualmente, y en un día de mucha afluencia esa conexión no es inmediata.

La Granja no tiene conexión cómoda. Once kilómetros, sin transporte público práctico. Sin coche, sencillamente no entra en el plan.

Y el casco de Segovia es una ciudad amurallada sobre un promontorio. Se entra por un extremo, se recorre en línea y se sale por el otro: del acueducto al alcázar hay un kilómetro y medio cuesta abajo. Quien aparca junto al acueducto vuelve andando cuesta arriba después de haber comido cochinillo.

Lo que resuelve una disposición por horas

El coche está donde uno termina, no donde empezó. Se entra por el acueducto, se sale por el alcázar, y el vehículo espera allí. Es el mismo problema que en Toledo y la misma solución. La Granja entra en el plan: once kilómetros dejan de ser una decisión y pasan a ser quince minutos.

Y la ruta se decide sobre la marcha. Ir por el puerto de Navacerrada a la ida y volver por la autopista, o al revés, según cómo esté el día y cómo vaya el grupo. Con un traslado cerrado eso hay que decidirlo antes de salir.

Y la vuelta: noventa kilómetros después de un asador, en una tarde de invierno con la sierra por medio. No es un trayecto que convenga conducir. Para una jornada así la modalidad correcta es disposición por horas, media jornada o jornada completa. Dos traslados sueltos obligan a fijar la hora de vuelta antes de saber si las fuentes funcionan ese día.

Sin cocheCon chófer
El AVE llega a 7 km del centroTaxi o autobús desde GuiomarRecogida en el andén
La Granja está a 11 km, sin transporteQueda fuera del plan15 minutos
Se entra por el acueducto y se sale por el alcázarVuelta cuesta arribaEl coche está donde uno termina
Alcázar de Segovia sobre la confluencia del Eresma y el Clamores
El recorrido lógico de Segovia no es circular: se entra por arriba y se termina en el alcázar.

Segovia y Toledo, y por qué no el mismo día

Hay excursiones que venden Segovia y Toledo juntas en una sola jornada, y algunas añaden Ávila. Es posible. Son fichas que declaran entre once y trece horas de duración, y la mayor parte de ese tiempo se pasa en la carretera: Segovia y Toledo están a ciento cuarenta kilómetros una de otra, con Madrid en medio.

Lo que sale de ahí son dos horas y media en cada ciudad, la mitad de ellas caminando desde donde para el autobús.

Si hay dos días, se hacen dos días. Y si solo hay uno, es mejor una ciudad bien vista que dos vistas de paso.

Cómo lo hacemos en Privyde

Para Segovia y La Granja el formato es disposición por horas, media jornada o jornada completa. Recogida en su hotel o domicilio de Madrid a la hora que decida, el vehículo y el chófer a su disposición durante todo el día, y regreso cuando termine. El coche se sitúa donde ustedes salgan del casco, el desplazamiento a La Granja va incluido en la jornada, y la ruta de ida y vuelta se decide según el día.

Las entradas al palacio, a la catedral y al alcázar y la reserva del asador las gestiona usted o su hotel. Nosotros nos ocupamos de la hora de salida, de que el calendario de las fuentes cuadre con el resto del plan, y de que la vuelta a Madrid no la conduzca nadie del grupo. Funciona también encadenada con Toledo en dos días, o con Ávila en la misma salida si el día se quiere largo.

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Redacción Privyde · El Journal

Escribimos sobre las rutas que operamos, con los tiempos y las condiciones reales de cada trayecto.

Madrid · Servicio en toda España

Preguntas Frecuentes

¿Se puede ver Segovia y La Granja en un solo día?

Sí, y es la combinación que mejor funciona. Están a once kilómetros y a quince minutos. Lo que decide el día no es la distancia: es el calendario de las fuentes.

¿Cuándo funcionan las fuentes de La Granja?

Solo unos días concretos del año y a una hora concreta. El sistema es del siglo XVIII, funciona por gravedad y sin bombas, y a pleno caudal el depósito se vaciaría en trece horas. Hay que comprobar el calendario oficial antes de fijar la fecha del viaje.

¿Qué ruta conviene con niños?

La AP-6, por el túnel de Guadarrama: diez minutos menos y sin puerto de montaña. La de Navacerrada es más bonita pero tiene curvas.

¿Cuántas horas de servicio conviene reservar?

Una jornada de Segovia y La Granja bien hecha son ocho horas desde Madrid, contando el trayecto, cuatro horas de ciudad, la comida y la visita a los jardines.

Berlina negra con chófer circulando de noche por una avenida iluminada

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La jornada de Segovia, con chófer

Tarifa cerrada, recogida donde usted indique y el calendario de las fuentes comprobado antes de salir.

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